Clarividencia, facultades paranormales, percepción extrasensorial, fenómenos parapsicológicos, comunicación con los espíritus, sin excepción, siempre ataco todos estos temas clasificándolos como disparates, cuentos de camino que una mente ingeniosa crea para sacarle dinero a personas de carácter débil que se niegan a aceptar la realidad. Mantuvo este punto vista a pesar de estar casado con Madame Cécile, médium espiritista que alcanzo fama internacional por su talento para establecer contacto con los presidentes muertos. Déjate de pendejá Cecilia – le decía a cada oportunidad. Ella, harta de sus quejas, dejo de mencionarle el tema. Años después, al llegar de un funeral, Madame Cécile entro a la casa y encontró a su marido sentado en la misma sillita del patio donde se sentaba todas las tardes a tomar el té. Disimulando una sonrisa se acerco y se sentó donde siempre lo hacia, se sirvió una taza de té se dio un sorbo largo y le dijo: ¿Sabes que estas muerto no? Sin inmutarse y contemplando el vacio suspiró y le dijo: hasta que al fin comprendo tu trabajo.
miércoles, 14 de julio de 2010
domingo, 11 de julio de 2010
Juego patológico.
Continua jugando a escondidas, contrario a las indicaciones que ha recibido en su tratamiento para la ludopatía. Lleva cinco años con los mismos números en la lotería y sigue sin tener suerte. Termina el sorteo y los resultados son inmediatos. Algún afortunado se ha sacado los 87 millones que habían acumulado y no ha sido él. Supongo que ese infeliz le dará un mejor uso que yo – Se dijo, a sabiendas de que no importa cuanto dinero consiga, terminaría apostándolo de nuevo. Se detiene a pensar en sus deudas, que es lo único que ha ganado en estos últimos meses y se deprime un poco. Tendré que hablarle de esto al loquero, a fin de cuentas ese es el trato – pensó. Lo que no sabe es que la semana próxima sus problemas se verán incrementados por el hecho de tener que buscar un nuevo psicólogo para su tratamiento. El que tenía cerrará su consultorio y se dedicará a disfrutar de su recién adquirida fortuna en una exótica isla tropical.
domingo, 4 de julio de 2010
Angel Electrico
Ahí va la tempestad
ya parece un paisaje habitual.
Un árbol color sodio
y la caída de un ángel eléctrico
Tengo estática
y no querría lastimarte de nuevo.
Volví solo y cargado
por la caída de otro ángel eléctrico
Enredado en cables
estoy al filo de la resignación
Debe ser el hábito
de esperar que algo quiebre el unísono
Un nuevo acorde te hace mirarme a los ojos
Aún tengo al sol para besar tu sombra.
Hoy caí al dejarte sola
ya pagué por quebrar la calma
ya parece un paisaje habitual.
Un árbol color sodio
y la caída de un ángel eléctrico
Tengo estática
y no querría lastimarte de nuevo.
Volví solo y cargado
por la caída de otro ángel eléctrico
Enredado en cables
estoy al filo de la resignación
Debe ser el hábito
de esperar que algo quiebre el unísono
Un nuevo acorde te hace mirarme a los ojos
Aún tengo al sol para besar tu sombra.
Hoy caí al dejarte sola
ya pagué por quebrar la calma
domingo, 27 de junio de 2010
Velocidad relativa.
Mi madre siempre me dijo que debía ser agradecido con los dones que la naturaleza había apartado para mí. Si te hubiese querido con alas, con alas hubieses nacido – me decía, como a modo de consuelo. La verdad nunca me hicieron falta sus conejos, yo era un tipo feliz con la vida que llevaba. Si bien tenía que andar con mi casa a cuestas, mi única preocupación era tener que buscar una más grande cuando la actual me resultara demasiado pequeña; y una casa mas grande siempre aparece. A fin de cuentas, todos tenemos que pasar por eso.
Yo era un tipo feliz viviendo entre caracoles e ignorando la existencia de otras formas de vida, hasta que llegaron esos tipos extraños, con su tamaño colosal y una su velocidad increíble. Nos pasan por el lado y nos miran de reojo como si no fuésemos nada comparados con ellos, y es que realmente no lo somos. Ahora que sé cual es la posición que ocupamos en este mundo tan hostil siento que la vida de caracol es demasiado peligrosa. Necesito ser más grande, más fuerte, más rápido. Ya no quisiera ser caracol, quiero ser como esos tipos. ¡Quiero ser una tortuga!
Yo era un tipo feliz viviendo entre caracoles e ignorando la existencia de otras formas de vida, hasta que llegaron esos tipos extraños, con su tamaño colosal y una su velocidad increíble. Nos pasan por el lado y nos miran de reojo como si no fuésemos nada comparados con ellos, y es que realmente no lo somos. Ahora que sé cual es la posición que ocupamos en este mundo tan hostil siento que la vida de caracol es demasiado peligrosa. Necesito ser más grande, más fuerte, más rápido. Ya no quisiera ser caracol, quiero ser como esos tipos. ¡Quiero ser una tortuga!
lunes, 21 de junio de 2010
No a la dependencia
Resulta prácticamente imposible determinar el momento preciso en que adopto su típico modo de pensamiento, sin embargo tenia sus extrañas teorías. Defendía la idea de que su necesidad de independencia provenía de un fallido intento de superar el trauma del nacimiento; que durante las cuarenta semanas que estuvo en aquel hotel intrauterino se acostumbro a no necesitar de la ayuda de nadie. Incluso afirmaba con total seguridad que durante su periodo lactante nunca lloró por tener hambre o estar sucio, decía que lloró por la sensación de impotencia que le producía el no poder solucionar sus problemas el mismo. Y así se mantuvo durante su infancia, adolescencia y gran parte de su vida adulta, ondeando la bandera de la independencia extrema, con la ermitaña idea de no necesitar a nadie más en su vida. Esto fue así hasta que aquella joven estudiante de filosofía y letras le hizo abrir los ojos. Veamos si puedes obtener una sensación como esa por tus propios medios – le dijo, justo después de aplicarle un beso de esos que nos dejan sin aliento.
Ahora se le puede ver por las calles con cara de idiota siguiendo los pasos de aquella mujer como si llevara una cadena del cuello. Cuando me topé con el, después de años sin verlo, le pregunte qué había sucedió con aquel hombre que conocí hace tanto tiempo. Esquivando mi mirada e intentando disimular una sonrisa me dijo: fíjate, la dependencia no es tan mala después de todo.
domingo, 20 de junio de 2010
El sapo más famoso.
En la época medieval solo un sapo era conocido en todos los reinos. Freddy Frog había salido de la comodidad de los charcos para dedicar su vida a la escritura y gracias a él, cientos de miles de sapos pudieron realizar sus sueños de ser besados por los dulces labios de las princesas que al escuchar las maravillosas historia de Freddy salían en busca de los reptiles, convencidas de que uno de estos podría ser el príncipe azul que tanto había esperado.
lunes, 14 de junio de 2010
Tres cosas antes de morir
Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro. Podía morir tranquilo. Sin embargo cuando le llegó la hora se dio cuenta que jamás había viajado en barco, ni había escalado una montaña, ni se había emborrachado con tequila, entonces se puso en campaña para hacer esas tres cosas antes de morir. Las hizo en poco tiempo y ya en su lecho de muerte cayó en la cuenta de que jamás había cazado un tigre, ni había buceado en aguas cristalinas, ni le había cantado una canción al oído a una muchacha. Se levantó de un salto y salió corriendo. Un tiempo después estuvo a punto de morirse pero recordó que nunca había comido helado de chocolate en la mañana, ni había arrojado flores al río, ni había cantado ópera bajo la ducha.
Dicen que anda haciendo cosas increíbles por el mundo. Sólo tres cosas más antes de morir, dice y sigue viviendo.
By Sandro Centurión at minificciones.com.ar
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