domingo, 10 de abril de 2011

No fumar


Ya se fue el último de los empleados, es cosa nomás de esperar a que se duerma el guardia… Por fin —desesperado, con los nervios de punta y en pleno paroxismo del síndrome de abstinencia—, hizo a un lado la banda roja y el humo pintado, se colocó perpendicular a su letrero y empezó a dar bocanadas como loco. —¡Ahhh! —exclamó aliviado, apoltronándose sobre las letras— ¡Tengo que buscar otro trabajo!


porTRIENIO. 1 de los 10 ganadores del concurso  CI de FEBRERO – 2008. en Arca Ficticia.

lunes, 4 de abril de 2011

Mi abuelo el escritor.

¿Qué puedo decir del abuelo aparte de que fue un tipo genial? Un hábil escritor, con audaz ingenio. Más despistado que prudente y, mientras pudo, tan mujeriego como sus escaso recursos se lo permitieron. Lo más asombroso es que en su diario vivir siempre supo mezclar perfectamente sus rasgos característicos. Prueba de esto es que en cada provincia el país nació por lo menos uno de sus tantos hijos, que siempre escribió sobre sus fechorías y siempre dejó sus notas tiradas al alcance de la abuela, quien se veía obligada a perdonarlo dada la originalidad con que contaba sus historias.

domingo, 3 de abril de 2011

Pastillas para no olvidar

Cuando las píldoras mnésico-retensivas fueron lanzadas al mercado prometían cambiar el mundo y la verdad es que lo hicieron. Al utilizarlas el paciente es capaz de recuperar la capacidad de retención que se ha perdido luego un trauma cerebral y, en caso de personas sanas, detiene los procesos de eliminación de recuerdos.

En principio los titulares hacían referencia a los avances tecnológicos y educativos que este descubrimiento podría representar. Hoy los mismos diarios únicamente hablan del grupo de melancólicos, divorciados y solitarios que diariamente se reúnen frente a los laboratorios fabricantes reclamando la restauración de su legítimo derecho al olvido. 


lunes, 28 de marzo de 2011

Supresión

El artista da riendas suelas a sus instintos en una noche sin luna, dentro de una pequeña habitación con grandes ventanales. Óleos, pinceles, disolventes, secativos, aglutinantes,  telas, inspiración. El despecho, apatía femenina, cruel soledad y música psicodélica, alcohol. Las luces de la ciudad marcan la pauta, trazos fuertes cargados de furia, pinceladas gruesas, matices confusos, sube la marea e inundan el espacio con colores palpitantes. Pintura en los dedos, manchas en las paredes, en el piso, en el techo, éxtasis, su primer orgasmo.

miércoles, 23 de marzo de 2011

No lo haga en su casa

Odiaba su vida y no sabía qué hacer con ella. Mirando una película se le ocurrió que podía sufrir un accidente y perder la memoria por completo. A diferencia del personaje, él no quería recobrar su identidad; anhelaba por sobre todo una vida nueva. Así fue que organizó, tal como en el filme, un choque en el puente y la caída al agua. Recuperó la conciencia en el hospital y se llevó una gran decepción. Recordaba todo. Además de estar mal herido y con un dolor insoportable, a los cinco minutos de despertar, se murió. Su último pensamiento fue para la película en la que se había inspirado: “la historia de mi vida, no puedo confiar en nadie”.


Guillermo Vidal

miércoles, 9 de marzo de 2011

Patología dual

Debo darme prisa – se dice de nuevo, mientras recoge los últimos ingredientes para su sopa -consomé de pollo, ajos, cebollas, aceite de oliva y por supuesto hongos especiales: ya tengo todo lo necesario. Si bien el efecto sería el mismo si los mordiera prefiere emprender el vuelo con estilo, pues la ocasión siempre lo amerita.

Una vez liberado de los sentidos se encontrara, como cada noche, con la mujer que conoció en sus sueños. Y no hablo de la mujer con la que siempre soñó; hablo de aquella que conoció en su primer viaje de hongos. Esa que cada noche lo invita a experimentar las más bajas pasiones entre cuero, piel y metal, carmín y charol, cual canción de Soda Stereo. Lleva meses en esto y ya casi nadie recuerda el tiempo en que, entre familiares y amigos, trataban de hacerle ver lo enfermizo de sus hábitos. Como era de esperar, no obtuvieron resultados, si hasta los psiquiatras lo califican como un caso difícil. No saben que tratar primero, su adicción a los alucinógenos o su severo masoquismo. Ahora, cuando alguien trata de juzgarle, siempre responde con lo mismo: ¿Patología dual? ¿En qué libro está eso?

miércoles, 2 de marzo de 2011

Doble o nada

Vamos, juguémonos esta porquería de alma, por los viejos tiempos – le dijo al diablo cuando por fin lo vio de frente. Toda su vida fue un borracho, putero, parrandero y jugador, y ahora que está en su lecho de muerte le propone a su gran amigo jugarse a doble o nada el alma que le debía, que si perdía se entregaba a él en la otra vida y que si ganaba salía al mundo a vivir la vida loca unos días más, hasta que le vuelva a llegar la hora.

- Como quieras – Dice el diablo, pensando que sería una buena oportunidad de ganar un esclavo o recuperar la perdida en unos pocos meses.

Los dados marcaron una curva perfecta con su recorrido. Cayeron, rebotaron varias veces y por fin se detuvieron. En seguida abrió los ojos y despertó en la cama de un hospital. Al salir, cuando regresó a su casa, lo primero que hizo fue tirar por el inodoro todo el alcohol, el tabaco y el polvo blanco que guardaba.

- De ahora en adelante por las drogas solo sentiré nostalgia. – se dijo a si mismo al ver como su pasado desaparecía dibujando circulos. – Pasará mucho tiempo antes de que el diablo me vea de nuevo. Espero que no quiera cobrarme intereses.