jueves, 3 de febrero de 2011

Agente especial C.


Es un agente internacional que goza de gran prestigio dentro de su organización gracias a que, a pesar de los años, sigue siendo el mejor en su especialidad. Brinda servicios todo el año pero estas fechas suelen ser las más activas del calendario. En esta época se despierta antes que suene el reloj, se pone su smoking, unos lentes oscuros y ajusta el silenciador de su pistola de dardos. A penas puede parar un segundo a mirar el arco y las flechas de corazones colgadas en la pared y recordar los tiempos de su infancia, cuando todo era más sencillo.

martes, 1 de febrero de 2011

Recaida Vespertina.

Creí que seria un día tan normal como cualquier otro y por poquísimo tengo razón, si no hubiese sido porque aquella tarde el tiempo se detuvo. Eran poco más de las 6:00 cuando sin razón todos se quedaron tiesos. Todos, incluso el Cocker Inglés de la Sra. Gretchen, que se quedó rígido mientras corría en el patio y los pajaritos del Sr. Willson, que se quedaron suspendidos en sus jaulas, todos, salvo yo, fueron víctimas del fenómeno.

Salí de la residencia para comprobar si se trataba de una broma pesada o en busca de alguien mas que haya sido excluido de la fiesta de enajenación. Busque por todos lados y mientras lo hacia observe muchos pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos cuando el reloj esta en movimiento, detalles tan minúsculos que solo podrían ser observados con la ayuda de algún aparato especializado y otros que ni siquiera por estos, como el miedo escondido tras la furia que expresaban los ojos de aquella mujer.

Camine y camine sin parar durante lo que según yo fueron días, es difícil estar seguro, hasta que me sorprendió a lo lejos una silueta en movimiento. Corrí y le grité hasta que pude alcanzarlo. Era un hombre entrado en edad que empujaba una carreta con varios tanques de aceite. Le pregunte qué a donde iba. "No ve que el mundo se ha vuelto a detener" me dijo indignado, "Voy al pozo sin fondo que está en las afueras de la ciudad para engrasarlo de nuevo y hacer que todo vuelva a la normalidad. Le recomiendo que regrese cuanto antes al lugar del que vino para que las personas que dejó no se lleven un susto pensando que ha desaparecido”. No tenía a nadie esperándome, pero igual le hice caso y partí. Extraño la rutina que tanto odiaba, la gente con la que nunca hablo y la comodidad de mis paredes acolchadas.



martes, 11 de enero de 2011

Post apocalipsis.


Aquella mañana el mundo no lucía como todos lo conocemos. Las calles estaban repletas de escombros y cuerpos amontonados por doquier; pocos podían mantenerse en pie. La noche anterior fue tan ruidosa que nos hicimos la idea de jamás volver a percibir un silencio tan sepulcral como el que rodeaba aquellos hombres que se movían recostados mutuamente, intentando alejarse del sol que calcina la piel al contacto. Al llegar bajo un árbol cercano se acostaron en el piso y uno dice: Lo logramos compadre, pero eso si, le juro que en mi vida vuelto a tomarme un trago de alcohol.

martes, 4 de enero de 2011

Malas noticias.

En medio de un valle ubicado en lo más profundo de la antigua china habita el gran maestro Oogway. Sus años de profunda meditación dieron como resultado el nacimiento del Kung Fu y le otorgaron la habilidad de ver mas haya que las personas que le rodean; como es el caso de Chifu, su alumno, con quien acostumbra debatir utilizando máximas irrefutables.

Un día Oogway tiene una premonición en la que visualiza como Tai Lung escapa de la prisión de máxima seguridad en la que se encuentra encerrado y destruye la aldea en busca de venganza. Al escuchar sobre esto, presuroso, Chifu decide enviar un ave mensajera a la prisión de Chorh-Gom ordenando reforzar la ya “infalible” seguridad. En respuesta Oogway se limita a decir “Uno suele hallar su destino en el sendero que toma para evitarlo”.

Varios días después, el aleteo del ave que regresa de la montaña perturba la tranquilidad de Chifu. Que bueno que has regresado – dice al verla posarse en el suelo – necesito buenas noticias. Pero no las obtuvo. Resulta que Tai Lung había escapado sin utilizar nada más que la pluma de un ave mensajera para abrir la cerradura. Al recibir la primicia Chifu sale despavorido hacia donde se encuentra su maestro y le dice:

– Maestro tengo malas noticias.
– O Chifu, no hay noticias malas o buenas, solo hay noticias – responde con un tono de padre protector.
– Tai Lung ha escapado – dice horrorizado.

Con una cara de asombro y acompañado del tono sereno y pausado que le caracteriza el maestro Oogway responde: Esas son malas noticias.

martes, 21 de diciembre de 2010

La luna - Jaime Sabines



La luna

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas

Antologia poética - Jaime Sabines.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Pensamiento Ambulante I.

“… porque amores que matan nunca mueren. “

Aunque trato de condenarlo al olvido termino recordando que tiene razón cuando escribe. Me gusta el artista español.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Los efectos del alcohol en el control de los impulsos.

Había tomado. Mucho... Demasiado. Y llevaba meses evitando hacerlo porque incluso estando sobrio pensaba constantemente en escribirle y sabia que estando bajos los efectos del alcohol no podría controlar esos impulsos. Tenía razón. Ahí estaba, tumbado en una cama que parecía moverse y escribiendo un mensaje largo y a la vez confuso. Confuso porque palabras como “te quiero” y “regresa” no suelen hacerse acompañar de otras como “estoy harto” y “a la mierda”, y en este caso lo hacían. Después de varios minutos ya había terminado de escribir todo lo que tenía en mente y estaba preparado para enviar el mensaje que probablemente volvería a ponerlo todo de cabeza.

Al amanecer del siguiente día desperté con el tan acostumbrado malestar post borrachera y sin la menor idea de lo que había sucedido en las ultimas doce horas. Solo sé que de alguna forma había llegado hasta la casa y al parecer me había quedado dormido con el teléfono móvil en la mano antes de poder enviar un mensaje muy extenso y ambiguo.